Mucha gente aplaza pedir hora porque no sabe qué terapia necesita ni en qué «casilla» encaja. Y es normal: cada persona llega con una historia distinta y, a menudo, lo que trae no se puede explicar con una sola palabra.
En la práctica, casi nunca hace falta decidirlo antes de hablar.
Lo que hago es escucharte y entender qué estás viviendo, qué te preocupa y qué necesitas en este momento. A partir de ahí, valoro qué herramienta o combinación de herramientas puede encajar mejor con tu proceso.
A veces empezamos con una herramienta y, por el camino, descubrimos que necesitamos otra. Eso no es que el plan haya fallado: es que hemos entendido mejor qué necesitabas.
Por dónde suelo empezar
Lo que más pesa está en el cuerpo.
Cansancio, digestión, sueño, malestares que se repiten o situaciones que parecen estar relacionadas con determinados momentos o circunstancias.
Homeopatía
Sabes qué quieres hacer, pero algo te frena.
Lo entiendes racionalmente, has intentado cambiarlo y, aun así, hay algo que sigue bloqueándote o repitiéndose.
Kinesiología Emocional
Sientes que necesitas comprender mejor tu momento vital.
Estás en un punto de cambio, de toma de decisiones, o simplemente quieres mirarte desde una perspectiva diferente.
Astrología Psicológica
Necesitas encontrar más equilibrio emocional.
Estás pasando por un momento concreto y buscas un apoyo suave e individualizado que pueda acompañar lo que estás viviendo.
Flores de Bach
Buscas una técnica no invasiva que pueda complementar el proceso que estamos trabajando.
Acupuntura Codificada
Y a veces no necesitas analizar nada. Necesitas parar.
Desconectar, soltar tensiones y regalarte un espacio de calma y descanso.
Reflexología Facial
¿Y si sigues sin tenerlo claro?
No pasa nada.
Escríbeme y cuéntame en cuatro líneas qué te está pasando. No hace falta que lo ordenes, ni que sepas ponerle un nombre, ni que uses las palabras «correctas». Con saber qué te trae, ya podemos empezar.
Y si considero que lo que necesitas no es una de las herramientas que utilizo, también te lo diré.
Para mí, acompañarte no es encontrar la manera de encajarte en una terapia. Es escucharte y encontrar la forma más adecuada de acompañarte.
Escríbeme y lo vemosEste acompañamiento no es un tratamiento médico y no sustituye el diagnóstico, el criterio ni la medicación de tu profesional sanitario. Si tienes un problema de salud, consúltalo con tu médico.